ECUADOR: EL PARADIGMA DEL SUMAK KAWSAY BUEN VIVIR Y LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA EXTREMA (Cecilia Vaca Jones)

ECUADOR: EL PARADIGMA DEL SUMAK KAWSAY BUEN VIVIR Y LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA EXTREMA (Cecilia Vaca Jones)

Cecilia Vaca

Cecilia Vaca Jones

Ecuador: el paradigma del Sumak Kawsay Buen Vivir y la erradicación de la pobreza extrema

La pobreza por ingresos en Ecuador ha disminuido en 15,1 puntos porcentuales desde diciembre de 2006 hasta diciembre de 2014. Esto significa que más que un millón y medio de personas han superado su situación de pobreza. ¿A qué estrategias se atribuye este logro?

En primer lugar, la adopción del Sumak Kawsay Buen Vivir, como el modelo de desarrollo del Ecuador.  impulsa la aprobación de la Constitución del año 2008, que transforma y construye la nueva organización jurídica, política, y económica del País.    Con este nuevo marco normativo se definen los ejes programáticos del País para alcanzar el Buen Vivir, a través de la ruptura de los conceptos tradicionales de clasificación de los derechos fundamentales y la creación de una estructura propia, conformada por los derechos del buen vivir, los derechos de las personas y grupos de atención prioritaria, los derechos de las comunidades, pueblos y nacionalidades, derechos de participación, derechos de libertad, derechos de la naturaleza y derechos de protección.

En segundo lugar, la expresión y exigibilidad de estos derechos a través de servicios, programas, instituciones, políticas y normas ha significado la ampliación de cobertura sobre todo en servicios de salud y educación, con la finalidad de desarrollar capacidades y generar oportunidades para toda la población. Así, desde 2006 hasta 2014, las atenciones en salud pasaron de 16 millones a 43 millones. La tasa neta de asistencia a la educación general básica pasó de 91.2% a 96.20% en 2014, es decir prácticamente se ha universalizado. La tasa neta de asistencia a bachillerato pasó de 47.9% a 65.0% en 2014.

En tercer lugar, ha sido crucial para este cambio el incremento sostenido de la inversión en el sector social. Antes del 2007, el país estaba agobiado por el pago de la deuda externa y por los injustos contratos de las inversiones petroleras. Hasta el año 2006 el pago de la deuda externa representaba el 9% del PIB y el gasto social llegaba apenas al 4% del PIB. En el año 2007, el Gobierno Nacional luego de una renegociación exitosa de la deuda externa, de un importante incremento en la recaudación de impuestos y de la recuperación de los excedentes petroleros, logra revertir esta situación e incrementa drásticamente la inversión social. Por citar algunos ejemplos, podemos mencionar el incremento del presupuesto en salud que para el año 2000 fue de USD 8.558.743,10 y en 2014 USD  695.368.520,38 lo que representa una variación de  8025% entre dichos años. Algo parecido sucede con el sector de educación que en el año 2000 tuvo un presupuesto de USD 1.674.215,48 y para el año 2014 fue de USD  728.557.212,52. Si consideramos el presupuesto de todo el sector social en este mismo período, empezó en USD 33.920.242,59 y cerramos el año 2014 con USD  1.827.212.230,63.

En cuarto lugar, hemos implementado estrategias enfocadas al mejoramiento de los ingresos de las familias, tales como la universalización de la seguridad social,  acceso a un trabajo digno y transferencias monetarias condicionadas, que si bien, han tenido impactos positivos y nos ha permitido alcanzar tasas interesantes de cobertura y empleo, aún son insuficientes.

El conjunto de estrategias han permitido lograr que más de un millón cuatrocientas mil personas hayan salido de la pobreza y la extrema pobreza medida por ingresos. En el año 2006 la pobreza por ingresos era de 37.6% en tanto que en 2014 fue de 22.5%. Por su parte, la extrema pobreza por ingresos en 2006 fue de 16.9% en tanto que en 2014 fue 7.7%.

Pero además, de acuerdo a la CEPAL, el Ecuador ha sido reconocido como el país latinoamericano que más ha reducido la desigualdad. En 2006 el índice de Gini fue de 0.54 y en 2014 0.47%. Estos resultados demuestran que no sólo hemos sido efectivos en la reducción de la pobreza, sino que hemos logrado construir un país mas equitativo, en donde la riqueza generada se redistribuye en la población, generando mayor igualdad.

Estas lecciones aprendidas durante el Gobierno Nacional, nos ha confirmado que la erradicación de la pobreza depende sobre todo, de la voluntad política. Esta voluntad en Ecuador, empezó en el año 2007 con la ilusión movilizadora del Sumak Kawsay y se ha ido extendiendo en un “despertar latinoamericano” que ha movilizado a varios países de la región, de la mano de líderes carismáticos.

Está claro además que los procesos de transformación social requieren de varios años para consolidarse y generar resultados permanentes en la población y en el país. En consecuencia, es tiempo  de plantear nuevos retos que van no sólo enfocados a la ampliación de coberturas, sino al mejoramiento de la calidad de los servicios sociales, la participación y empoderamiento ciudadano para el mantenimiento de dichos servicios y la consolidación de sistemas productivos igualitarios, que premien la asociatividad y el trabajo mancomunado.

Necesitamos plantearnos estrategias de universalización progresiva de la seguridad social, pensando en que la seguridad social es un derecho ciudadano que salvaguarda a la población en situaciones de necesidad y que no depende de la situación laboral. En este sentido, en noviembre de 2014, el Gobierno Nacional propuso a la Asamblea Nacional el proyecto de ley denominado “Ley para la Justicia Laboral y el Reconocimiento del Trabajo en el Hogar”, que busca por una parte, la estabilidad laboral de los trabajadores, a través de la eliminación del contrato a plazo fijo y otras modalidades precarias de contratación; y por otra parte, reconocer el derecho a la seguridad social de las personas que realizan trabajo no remunerado del hogar.

El Gobierno Nacional prevé la afiliación de cerca de un millón quinientos mil personas que realizan trabajo no remunerado del hogar, de las cuales cuatrocientos cincuenta mil reciben el Bono de Desarrollo Humano. La propuesta contempla la universalización  de las pensiones, es decir de aquellas que se entregan por vejez, incapacidad o muerte y se incluye además un monto por auxilio para funerales.

Conscientes de la realidad del país, el proyecto de ley contempla estímulos para la afiliación tales como el subsidio del Estado a la aportación en función de la situación socioeconómica de las familias y prevé un subsidio de hasta el 90% para las familias que se encuentran en extrema vulnerabilidad.

Este es uno de los proyectos más ambiciosos de la Revolución Ciudadana durante el año 2015, pues por primera vez un colectivo que históricamente ha sido relegado y considerado como parte de la población económicamente inactiva, es reconocido no sólo como trabajo productivo, sino también como socialmente útil y que contribuye al desarrollo económico del país.

Según los resultados de la Cuenta Satélite de Trabajo No Remunerado publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el trabajo no remunerado del hogar representa al menos el 15,41% del PIB, es decir 6,12 puntos más de lo que representa la industria de extracción petrolera.

Estas ilusiones movilizadoras han generado grandes cambios en la estructura misma de nuestro país, sin embargo, los retos son varios. Los procesos de cambio necesitan de tiempo para ser asimilados, consolidarse y mantenerse por sí mismos. Pero estos procesos sobre todo requieren de ciudadanos responsables que miren con alegría y perspectiva el futuro de nuestro país.

Cecilia Vaca Jones

Ministra Coordinadora de Desarrollo Social

Cecilia Vaca Jones, Ministra Coordinadora de Desarrollo Social desde abril de 2013. Tiene un Máster en Políticas Sociales para el Desarrollo Sostenible del Territorio de la Universidad de Boloña en Italia. Ha desempeñado varios cargos directivos en los Ministerios de Educación, Relaciones Laborales, Inclusión Económica y Social, Conocimiento y Talento Humano. Fue docente universitaria por más de 10 años, investigadora y gran parte de su vida la ha dedicado al voluntariado.