IGUALDAD DE GÉNERO EN LOS PROGRAMAS EUROPEOS

Gendermainstreaming

Sin la transversalidad de género no se alcanzarán los objetivos marcados por Europa 2020. El hecho de comprender mejor cómo el crecimiento económico y la crisis europea actual afectan de diferente forma a mujeres y a hombres mejorará la calidad de la aplicación de las prioridades emblemáticas financiadas por el FSE. La GenderCoP (European Community of Practice on Gender Mainstreaming) ha desarrollado una herramienta para mejorar la calidad y la eficacia de los procesos de los fondos estructurales a nivel de la UE y de los Estados miembros proporcionando explicaciones claras acerca de los requisitos del Fondo Social Europeo (FSE) y ejemplos de buenas prácticas sobre cómo alcanzar la igualdad de género en todos los ciclos del FSE.

Los objetivos de igualdad de género y un enfoque doble de igualdad de género (tanto en términos de transversalidad como de acciones concretas) son requisitos obligatorios en el FSE para el período de financiación 2014-2020. Esto significa que la Comisión Europea y los Estados miembros deben garantizar la aplicación de los objetivos de igualdad no sólo como declaraciones políticas, sino en el trabajo práctico diario del FSE. Por ejemplo, muchos de los retos actuales y futuros que se plantean en materia de empleo tienen raíces e implicaciones relacionadas con el género. Para que el FSE resulte efectivo es necesario tener en cuenta una perspectiva de género a la hora de abordar temas y acciones clave.

La desigualdad de género aún es un gran problema en muchos Estados miembros de la UE. La importancia de contar con unas políticas sólidas sobre igualdad de género como parte de las estrategias de crecimiento y empleo puede demostrarse en muchos ámbitos diferentes. La GenderCoP se centró en cuestiones como las tasas de empleo, los resultados de las inversiones en educación, la fuerza de trabajo flexible, la inclusión social, la utilización del trabajo no remunerado y los beneficios fiscales.

La GenderCoP está constituida por las autoridades de gestión y los organismos intermediarios del FSE de 13 Estados miembros: Alemania, Austria, Bélgica (regiones flamenca y valona), España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Polonia, Portugal, la República Checa y Suecia, y disfruta de la financiación concedida por la Comisión Europea al amparo de la convocatoria de propuestas «Refuerzo de las redes de aprendizaje para una aplicación más eficaz de las acciones transnacionales en el marco del FSE». Desde 2010, la GenderCOP ha trabajado para alcanzar el objetivo de transversalidad de género como una parte integral de la gestión del FSE, desde su planificación, programación y aplicación hasta su supervisión y evaluación.

Uno de los principales resultados de la GenderCoP es la norma europea sobre transversalidad de género del FSE. Se trata de una herramienta cuya finalidad es mejorar la calidad y la eficacia de los procesos de los fondos estructurales a nivel de la UE y los Estados miembros proporcionando explicaciones claras acerca de los requisitos de la FSE y ejemplos de buenas prácticas sobre cómo alcanzar la igualdad de género en todos los ciclos del fondo. Esta norma puede utilizarse como directriz para la aplicación de medidas específicas y de transversalidad de género en el FSE y como herramienta para ayudar a evaluar y supervisar las prácticas existentes, desde el ámbito político hasta el ámbito del proyecto (en todas las etapas, tales como la planificación, programación, aplicación, supervisión y evaluación).

Todos los ejemplos y buenas prácticas de dicha norma han sido seleccionados por los miembros de la GenderCoP y se derivan de la experiencia del FSE en los Estados miembros en materia de igualdad de género en toda la UE. Actualmente, se está aplicando de forma experimental en cuatro Estados miembros: Bélgica (Flandes), la República Checa, Finlandia y Suecia.

En estudios anteriores realizados por la Comisión Europea y la GenderCoP se ha demostrado que la mayoría de los Estados miembros ya han incorporado la transversalidad de género a sus programas operativos; sin embargo, aún es necesario mejorar su aplicación en los procedimientos diarios del FSE. En pocas palabras, un enfoque coherente implica la integración sistemática y uniforme del principio de igualdad de género en estructuras y prioridades temáticas del FSE.

Los principales problemas identificados en el período de financiación anterior del FSE (2007-2013) son los siguientes:

* la transversalidad de género no se aplica en todas las fases de gestión o en todos los ciclos del FSE;

* no se hace suficiente hincapié en las acciones específicas con respecto a la estrategia de enfoque doble;

* la transversalidad de género no se considera una prioridad y no se incluye en todas las fases de los procedimientos o de las cuestiones temáticas del FSE.

Estas deficiencias han hecho que la gestión y la aplicación del FSE fueran menos eficaces debido a una transversalidad de género insuficiente. Sin embargo, el nuevo Reglamento del FSE, así como la herramienta de soporte recién desarrollada, crean mejores condiciones previas para superar los retos anteriores.

Ver www.gendercop.com

Lluis Francesc Peris Cancio. Recíprocamente.net