LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD SON CAPACES (Ana Bermúdez Odriozola)

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Todas las personas tienen derecho al trabajo. Ésta es una afirmación incluida en la Declaración Universal de Derechos Humanos y recogida en las diferentes Constituciones de los países Europeos y Latinoamericanos.

Junto a este derecho de las personas, está el deber de los Gobiernos de velar y promover políticas públicas para que este objetivo se cumpla: que las personas puedan acceder a un empleo digno.

El trabajo es un bien preciado que permite obtener recursos económicos y que favorece la socialización de la persona.

Las personas con discapacidad son seres humanos con familias, trabajos, preferencias, alegrías y problemas. Por tanto, si bien es cierto que la discapacidad es parte integral de su identidad, no basta de por sí para definirlas. Por tanto es fundamental tener una visión positiva de la discapacidad, no viendo únicamente las limitaciones (que las tienen) sino viendo sus capacidades y potencialidades.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las personas con discapacidad son aproximadamente mil millones, un 15% de la población mundial. Alrededor del 80% están en edad de trabajar.

En gran parte del mundo, la buena noticia es el aumento de la visibilidad de los discapacitados y de sus derechos. Gracias a ello, está por ejemplo incrementándose el número de alumnos con discapacidad en las escuelas.

Sin embargo aún queda mucho por hacer. El gran reto es el acceso de las personas con discapacidad al mercado de trabajo.

Las vías de acceso al empleo se pueden concretar en dos grupos: acceso al empleo ordinario y acceso al empleo protegido.

En España, los centros especiales de empleo (CEE[1]) constituyen la vía de acceso de las personas con discapacidad al empleo protegido. En Aragón (comunidad autónoma del norte de España) existen 67 CEE calificados en el tercer trimestre de 2015 (datos INAEM) que ocupan a 2.345 trabajadores, de los cuales el 80,51% son discapacitados. Estas empresas, a pesar de la crisis económica y las dificultades del actual contexto económico, han incrementado el empleo anualmente.

Los CEE reciben ayudas públicas tanto para el mantenimiento de los puestos de trabajo como para la adaptación de puestos y para la realización de inversiones con motivo de la creación de empleo.

Son empresas “de tránsito”, en el sentido que permiten la adquisición de hábitos laborales y el aprendizaje a través de la realización de un trabajo en un entorno competitivo. Sin embargo, el reto principal es que los trabajadores no permanezcan indefinidamente en el CEE sino que accedan al mercado ordinario al cabo de un tiempo.

El acceso al empleo ordinario de las personas con discapacidad es el gran paso que es necesario dar para conseguir su inclusión real en la sociedad.Para ello los poderes públicos deben potenciar esta incorporación al mercado de trabajo de una manera transversal en sus políticas. Esto implica la accesibilidad universal vinculada a la eliminación de las barreras existentes, tanto arquitectónicas, como en el transporte, la educación y, por supuesto, en el empleo.

Algunos países han establecido en las legislaciones cuotas de reserva, obligatorias para los empleadores, de puestos de trabajo para personas con discapacidad, como es el caso de España[2]. Aun así, muchas empresas no emplean personas con discapacidad, alegando problemas de seguridad y salud laboral. Puede suceder que se den fenómenos de discriminación no intencionados, sino como consecuencia de desconocimiento, prejuicios arraigados o temores sobre sus capacidades. Por ello, junto con los cambios legislativos, es preciso trabajar en campañas de sensibilización, de información y de formación dirigidas a las empresas.

Un programa que merece especial consideración, y que puede ayudar a la empresa en la inclusión de las personas con discapacidad, es el modelo de Empleo con Apoyo. Este modelo hace referencia a la planificación de los servicios de colocar, formar y asistir de forma permanente, por parte de un preparador laboral, en el entorno de una empresa normalizada, a un trabajador o trabajadora con discapacidad.

Las discapacidades, a priori, no invalidan para el trabajo productivo. Es cierto que producen algunas limitaciones, pero también esas diferencias de la persona suponen riqueza en otras competencias personales.

Por ello las empresas necesitan ayuda a la hora de descubrir el talento de las personas con discapacidad, y perder el miedo a incorporarlas en las organizaciones. La ayuda que supone el preparador laboral a la hora del análisis del puesto de trabajo, formación y acompañamiento en el proceso de inserción, actuando como mediador entre el trabajador y la empresa, es esencial si se quiere conseguir el objetivo de la inclusión en la empresa.

En el año 2015, varias Comunidades Autónomas de España ( Madrid, Euskadi, Cantabria y Murcia entre otras) convocaron ayudas para financiar el programa de Empleo con Apoyo[3].

Por último, la inclusión de las personas con discapacidad en la empresa debe ser en un entorno seguro y saludable. Es necesario que la organización del trabajo y las condiciones laborales contemplen a la persona con discapacidad, para que tanto la incorporación como el rendimiento sean óptimos.

Recientemente en Chile, con el apoyo del Programa de la Unión Europea EUROsociAL, la Superintendencia de la Seguridad Social[4] (SUSESO) ha estado trabajando en unas Recomendaciones para el trabajo seguro y saludable de las personas con discapacidad, dirigidas a los Organismos Administradores de la Ley 16.744 (regula los accidentes del trabajo y enfermedades profesionales), que se traducirán en Circulares.

El Programa constó de dos actuaciones:

PRIMERA- Celebración de un seminario internacional, realizado el 6 de octubre de 2015, para compartir buenas prácticas sobre el diseño y aplicación de políticas de inclusión para personas con discapacidad y personas mayores en el ámbito de la seguridad y salud laboral, entre los actores institucionales y expertos de Europa y América Latina profundizando aspectos metodológicos y aplicativos. Con el mismo se trató de sensibilizar a los distintos actores implicados en el mundo laboral y de manera especial sobre las condiciones de seguridad y salud laboral de las personas mayores y con discapacidad y dar insumos para la elaboración de las Recomendaciones .

SEGUNDA- Elaboración, a través de una Mesa de Trabajo de carácter Interinstitucional compuesta por representantes del Servicio Nacional de Discapacidad (SENADIS), Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), de la sociedad civil y de la SUSESO, con la participación de la sociedad civil y el asesoramiento de expertos internacionales, propuestas sobre inserción laboral de personas con discapacidad y personas mayores en condiciones seguras y saludables que sirvieron de base para la emisión de recomendaciones por parte de la SUSESO a los organismos administradores de la Ley 16.744.

Las Propuestas de Recomendaciones se centraron en ocho apartados :Información y Difusión, Formación-Capacitación a los profesionales de los organismos administradores y a los trabajadores de las empresas asociadas, Evaluación de riesgos laborales de la empresa, Potenciar la figura del Preparador laboral, Procedimientos de emergencia,Promoción de la Salud, Asesoramiento a las empresas en medidas de organización del trabajo y Elaborar material en Prevención de riesgos laborales con un diseño universal y con técnicas de comprensión fácil.

Las personas con discapacidad son capaces y tienen talento. Las diferentes barreras, especialmente sociales, dificultan que la empresa lo descubra.

En un mundo en el que cada vez más se reconoce que la base de la empresa está en el “talento“ de sus trabajadores, es fundamental no excluir, sino al contrario contar con personas diferentes que, preparadas, permitan a la empresa atender a una diversidad de clientes y hagan que el entorno de trabajo sea más saludable.

Ana Bermúdez Odriozola

Directora del Instituto aragonés de Seguridad Y Salud Laboral

[1] Página web Servicio Público de Empleo de España (SEPE) : www.sepe.es

   Página web del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) : www.aragon.es/inaem

[2] Art. 42 del RD. Legislativo 1/2013 de 29 de noviembre por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social.

[3]www.empleacantabria.com, www.euskadi.eus, www.sefcarm.es , www.madrid.org

[4]www.suseso.gob.cl